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CODEPENDENCIA: UNA
RELACIÓN DE DESAMOR
La co-dependencia es una conducta que surge
en la relación con nosotros y los demás. Podríamos
definirla como un patrón de comportamientos, creencias,
hábitos aprendidos desde nuestra niñez que tendemos
a repetir a lo largo de nuestra vida. Los mismos pueden disminuir
nuestra capacidad de entablar relaciones saludables. Cuando
sentimos que una relación es el eje central de nuestra
vida, que sin esa persona la vida no tiene sentido, cuando
una relación nos da más tristeza que alegría,
más confusión que paz estamos experimentando
apego a una relación. Cuando se nos afecta la toma
de decisiones, nos sentimos extremadamente sensibles a las
emociones ajenas y como consecuencia de todo lo anterior se
afecta nuestro estado de bienestar, es muy posible que estemos
viviendo una relación de co- dependencia.
Los primeros estudios que se hicieron sobre este tipo de conducta,
la consideraron una enfermedad, pues la misma se utilizó
para describir las relaciones en las familias en donde existía
alcoholismo. Se encontró que según los/as alcohólicos/as
tenían una enfermedad causada por el alcohol, los familiares
tenían una enfermedad causada por la necesidad de controlar
la forma de beber de su alcohólico/a y que su vida
giraba en torno a la conducta de esa otra persona. Es aquí
donde surge el término, inicialmente, de co-alcohólico/a
que luego cambia a co-dependiente.
Estas relaciones se caracterizan por enfocar las necesidades
propias en lo externo, ya sea una relación, el trabajo,
la comida, la bebida, drogas, compras, sexo, actividades,
entre otras. Como características las personas exhiben
conductas de control, negación, sumisión, baja
autoestima, pobre comunicación, límites débiles,
obsesión, problemas sexuales, entre otras.
¿De dónde aprendemos
estos comportamientos?
Los mismos comienzan en nuestras familias de origen, aprendemos
lo que se conoce en la literatura, como unas reglas no escritas,
que se caracterizan por: no hablar de los problemas, no expresar
los sentimientos abiertamente, no confiar, no ser egoísta,
ser fuerte, bueno/a, perfecto/a. Este tipo de conductas se
consideran comportamientos disfuncionales ya que impiden el
desarrollo de relaciones saludables.
También como parte de nuestro proceso de socialización,
aprendemos sobre relaciones a través de la música
popular, novelas, etc. Hay canciones que nos dicen que sin
ti no soy nada, que no tengo fuerza ni voluntad, que te amo
a pesar de saber que no debo amarte. Por otro lado, las novelas
y películas nos presentan relaciones en donde la mujer
no es nadie hasta que llega su príncipe azul y donde
el amor es sinónimo de dolor, traición, intrigas.
Regularmente es al final cuando el príncipe llega y
salva a la protagonista. Todos estos ejemplos nos envían
mensajes que siempre es otro el que nos va a salvar, que no
lo podemos hacer por nosotros.
¿Qué podemos hacer
si identificamos algunas de estas conductas en nosotros?
El primer paso para comenzar un cambio es reconocer que tenemos
una situación que necesitamos cambiar, una vez reconocemos,
el próximo paso es tomar la acción que corresponde
y comprometernos a ser el cambio que queremos. Digo la palabra
ser y no hacer, porque hacer significa una obligación
y ser es una decisión. Recomiendo comenzar el trabajo
desde adentro, desde nuestro sistema de creencias, hábitos,
patrones, hacia fuera. Para lograr resultados diferentes en
nuestras relaciones es necesario trabajar con las creencias
y hábitos que nos atan. No podemos obtener resultados
diferentes si continuamos con los mismos viejos patrones.
Si una relación no nos funciona, ésta probablemente
es el reflejo de la relación con nuestra persona.
¿Dónde podemos
buscar ayuda?
Existen distintos tipos de ayuda en nuestra comunidad con
profesionales como: psicoterapeuta, psiquiatra, life coach,
consejero espiritual, grupos de apoyo de Doce Pasos de Co-dependientes
Anónimos, entre otros. Los mismos sirven para compartir
con otros nuestros miedos, los dolores del crecimiento y recibir
esperanza y recuperación con personas que están
viviendo situaciones similares. Son muy efectivos combinarlos
con el trabajo individual con un/a profesional de ayuda.
La co-dependencia es una relación de DESAMOR con uno
y con el/la otro/a, el buscar ayuda es un ACTO DE AMOR PROPIO
y todos merecemos amarnos como los seres libres y saludables
que somos.
María de los Angeles Olivencia Cortés, Ph.D.
Presidenta
Action Consulting Group
(787) 579 - 0891
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